Nicolás Oyarce es por definición, amor. Un creador radicalmente experimental que se encierra en sus propias partituras para exprimir las incomodidades del color, e investigar a fondo en una vanguardia que se le queda pequeña. Un artista independiente, incansable artesano de los rincones de su estudio, atraído por la mezcla de elementos crudos y pequeñas extravagancias del entorno. Poseedor de un flamante don comunicativo, esa necesidad de mirar hacia atrás y tender puentes con el pasado, justo cuando la improvisación está confirmando a talentos bajo la sombra de la sinceridad y de lo que se halla en el interior de un ser humano.
Te invitamos a recorrer las manualidades de un salón ilustrado de aventuras, con exquisito gusto y buen trazo, e hipnótica propuesta.
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